Turismo | Isla Lampedusa, la más bella
415
post-template-default,single,single-post,postid-415,single-format-standard,tribe-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,

Blog

Posted by mcusmai in Turismo

Isla Lampedusa, la más bella

Lampedusa aflora en el sur de Sicilia, allí donde Europa da paso a África, en el corazón de un mar Mediterráneo que, en los últimos tiempos, dio más que hablar por los desembarcos de refugiados que por la belleza de su litoral extraordinario. Pero su nombre, famoso gracias a Giuseppe Tommasi di Lampedusa y su novela El gatopardo (aunque el noble siciliano nunca puso un pie en la isla), ya era hace tiempo un secreto a voces entre las celebridades que buscaban anonimato y paisajes dignos del paraíso.

Con el filme Respiro, filmado en 2002, reapareció en el imaginario visual del siglo 21. Y con la viralidad de Internet, instaló definitivamente una de sus playas –la Spiaggia dei Conigli o Playa de los Conejos– entre las más bellas del mundo. Este rincón de costa, donde el agua de reminiscencias homéricas brilla en distintos matices de turquesa y azul, figura regularmente en el podio de las playas más hermosas votadas por viajeros de todo el globo.

Ya lo sabía Domenico Modugno, que homenajeó los colores del Mediterráneo en la célebre canción Volare (Nel blu dipinto di blu), y que se hizo construir –exactamente con vista a estas orillas– la casa donde pasó todos los veranos hasta su muerte. Otros siguieron su ejemplo, con Silvio Berlusconi a la cabeza, porque Lampedusa sigue siendo un lugar único suspendido entre dos mundos.

Un nuevo paraíso
Aunque Lampedusa vive del turismo y todavía un poco de la pesca artesanal, llegar sigue siendo un desafío. Alitalia asegura vuelos regulares todo el año, pero es el verano –cuando la demanda aumenta exponencialmente gracias a los viajeros del norte de Europa– la temporada con mayor cantidad de conexiones aéreas.

El ferry desde Sicilia es otra alternativa, pero las largas horas de viaje y un mar que pese a su belleza puede ser muy movido hacen que no resulte la mejor opción.

Lampedusa es tan pequeña que cualquiera puede llegar desde el aeropuerto al centro caminando, y basta con una bicicleta para dar la vuelta a la isla en un solo día. Pero también podemos contactar a Carmelo, uno de los guías que dedican sus veranos a pasear extranjeros, para hacer una visita personalizada de cada uno de estos rincones de un territorio que estuvo desde siempre en la encrucijada entre África y Europa.

Al placer de ir descubriendo los principales lugares y playas –Cala Pisana, Cala dei Francesi, la Isola dei Conigli, el faro de Capo Grecale, la bahía de la Tabaccara– le sumamos la experiencia personal de un testigo local que vio la transformación de Lampedusa, de remota isla de vida penosa para los pescadores, en meta turística de los VIP de media Europa. Por no hablar del sueño de los miles de refugiados que llegan hasta sus costas desde los países en conflicto en Medio Oriente: junto al pequeño puerto, las barcazas abandonadas de los inmigrantes brindan un mudo testimonio de esa odisea.

Si queremos conocer algo más de la historia local, podemos pasar por el Archivo Histórico Lampedusa, sobre vía Roma, para mirar fotografías antiguas y remontarnos a los tiempos en que la isla, lejos del auge turístico, era un punto perdido en el Mediterráneo que supo, desde siempre, de los cruces entre las civilizaciones de Medio Oriente y Europa.

La pileta de Dios
Así le llamó Domenico Modugno a la Isla del Conejo y a su playa. Es un islote de sólo cuatro hectáreas, dentro de una bahía, muy cercano a la costa (a la que a veces queda unida por un brazo de arena). De 2013 a 2015 fue elegida por los lectores de TripAdvisor como la playa más bella del mundo, de Italia y de Europa. Dicen que el nombre viene de los numerosos conejos que se instalaron en el lugar hace tiempo; hoy forma parte de la reserva natural y tiene un alto grado de protección para salvaguardar la nidificación de las tortugas marinas, que son el símbolo de la isla.

DATOS ÚTILES
CÓMO LLEGAR: en avión (desde Palermo, todo el año, y desde otras ciudades de Italia durante el verano). Un vuelo cuesta desde 149 euros. En ferry, desde Puerto Empedocle, el viaje dura unas ocho horas y cuesta 130 euros.

PASEOS: la nidificación de las tortugas marinas y las plantas aromáticas salvajes caracterizan la naturaleza silvestre de este pequeño territorio privilegiado por sus paisajes y amado por los buceadores por la transparencia de las aguas. Playas solitarias y de largas caminatas, que permiten dar la vuelta entera a la isla de a pie.

ALOJAMIENTO: hay hoteles, villas junto al mar o el tradicional dammuso, la casa típica de la isla. En agosto y septiembre se realizan fiestas patronales y es el período de mayor movimiento.

GASTRONOMÍA: los paseos en barco permiten rodear el perímetro de Lampedusa y conocer sus grutas y acantilados, deteniéndonos de vez en cuando para darnos un baño de mar y luego reponer fuerzas con un plato de mariscos preparado a bordo.

MÁS DATOS: www.italia.it

PLUS
Cavallo Bianco

Enzo Natoli y su embarcación, el Cavallo Bianco, ofrecen navegaciones por el día en torno a Lampedusa. Ideal para disfrutar de la charla con un auténtico lobo de mar, salir de noche a la pesca del calamar y disfrutar de mariscos preparados a bordo, entre un baño y otro en las aguas del Mediterráneo. Se lo puede contactar a través de Facebook (Cavallo Bianco). Desde 50 euros.

Templo a la tolerancia

En la isla hay una antigua capilla y la gruta donde vivía un ermitaño. Se dice que ya en tiempos antiguos el aislado poblador recibía a los distintos navegantes –cristianos, musulmanes o judíos- que llegaban hasta esas costas, sin distinción de religiones. Un ejemplo de la tolerancia que supo tener alguna vez el Mediterráneo.

Linosa

Más pequeña aún que Lampedusa, esta isla está a pocas horas de navegación en ferry y se puede visitar para descubrir los remotos escenarios del filme Terraferma (2011), la continuación de Respiro. El niño protagonista del filme, Filippo Pucillo, sigue viviendo en Lampedusa y –hoy ya grande– trabaja en uno de los balnearios más concurridos durante el verano.

Ingresar un comentario

happy wheels