Turismo | Viaje a la Buenos Aires revolucionaria
427
post-template-default,single,single-post,postid-427,single-format-standard,tribe-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,

Blog

Posted by mcusmai in Turismo

Viaje a la Buenos Aires revolucionaria

 Nota Fuente: www.lavoz.com.ar

“Nadie es la patria, pero todos lo somos”, escribía Jorge Luis Borges. Y lo es también cada rincón de Buenos Aires, sobre todo en el mes de mayo, cuando la “Reina del Plata” recuerda que hace más de dos siglos se puso a la cabeza del proceso que llevaría a la independencia argentina. Es cierto que de la ciudad de antaño poco queda en la gigantesca capital de hoy: el apuro porteño se ha llevado por delante una parte de la memoria arquitectónica de aquellos tiempos. Pero partiendo del Cabildo, protagonista indiscutido de aquel “primer Gobierno patrio”, Buenos Aires invita a revivir su pasado y tiene muchos lugares donde la historia deja de ser mera letra en los libros para encarnarse en sitios y objetos que reviven los episodios del ayer.

Es cierto, sin embargo, que a los hombres de 1810 les costaría un poco reconocer la Plaza de Mayo: ya no está la Recova que la dividía en dos, el Cabildo se acortó –aunque conservó su silueta colonial- y en esos años del siglo XIX no existían la Casa Rosada ni la Pirámide de Mayo. Entonces, ¿cómo hacerse una postal de aquellos tiempos?

Museo del Bicentenario. Funciona sobre las antiguas galerías de la Aduana de Taylor.

Dos museos tienen la respuesta: uno funciona en el Cabildo mismo y exhibe retratos, la vieja imprenta de los Niños Expósitos -donde se imprimía la Gazeta de Buenos Ayres, pionero del periodismo argentino- y objetos variados de la época. Eso sí, no hay paraguas como muestran los cuadros que representan el 25 de Mayo con el pueblo que pide bajo la lluvia “saber de qué se trata”, porque -mitos escolares aparte- no los había en 1810 en Buenos Aires. Basta recordar, apuntan los historiadores, que no existían las telas impermeables.

Cruzando la Plaza de Mayo, atrás de la Casa Rosada, está el Museo del Bicentenario, concebido con un criterio del siglo XX sobre las antiguas galerías de la Aduana de Taylor: tiene un sector especial sobre la Semana de Mayo, pero abarca en realidad dos siglos de nuestra historia y es ideal para dar una visión de la evolución desde 1810 en adelante.

Mirada a la vida cotidiana

A pocas cuadras, el Museo Nacional del Traje (Chile 832, San Telmo) ofrece asomarse a un aspecto más banal pero no menos interesante a la hora de recrear tiempos idos: ¿cómo se vestía la gente en 1810? ¿Es cierto que las damas no pasaban por las puertas, a fuerza de miriñaques y peinetones? Durante un paseo en familia, puede ser divertido meterse por un rato en el túnel del tiempo y sacarse alguna foto antigua con todos disfrazados al estilo del siglo XIX: es una propuesta posible en San Telmo, pero sobre todo otro modo de revivir los actos escolares que forjaron en cada uno las primeras ideas de patria.

Sobre la calle Defensa, siempre en el corazón del que fue el barrio de clase alta porteño hasta la llegada de la fiebre amarilla en 1871, también el Zanjón de Granados genera un salto en el tiempo: este complejo arqueológico urbano -hallado en el lugar donde se levantó una mansión patricia- traza cuatro siglos de la historia de la ciudad y permite descubrir algunos aspectos de la vida cotidiana de la época en que Buenos Aires era apenas “la gran aldea”.

Florida al 200. La placa recuerda la casa de Mariquita Sánchez de Thompson.

 

En cuanto a las damas antiguas que hicieron historia, algunas de ellas tienen nombre y apellido: sobre todo pasó a la historia Mariquita Sánchez de Thompson, porque en su casa se tocó por primera vez el Himno Nacional Argentino. Fue en 1813 y se lo conocía aún como Marcha Patriótica; una placa de bronce lo recuerda en la peatonal Florida al 200. Pero es en el Museo Histórico Nacional (Defensa 1.600) donde se encuentra el gran cuadro que inmortaliza esa escena. Y si bien el objeto más célebre del Museo Histórico Nacional es el sable corvo de San Martín, que fue devuelto a la institución el año pasado, vale la pena prestarles atención a otros menos belicosos y más íntimos, como el tintero de Mariano Moreno o la caja de compases de San Martín. Todos ellos son hitos, más o menos pequeños, de esa historia que empezó a escribirse con tinta de libertad el 25 de mayo de 1810.

¡Paseos gratis!

Buenos Aires propone durante mayo varios paseos gratuitos. El 23 por la mañana sale el “trekking urbano”, que incluye los barrios de Monserrat, San Telmo y La Boca, partiendo de la Catedral.

Por la tarde del mismo día hay un paseo en Plaza de Mayo, que invita a recorrerla junto a sus principales edificios, desde la Casa de Gobierno al Cabildo. Sale de Rivadavia y San Martín y, como el paseo anterior, no requiere de inscripción previa y se suspende por lluvia. Ambos circuitos se repiten otros días del mes.

“Ricuras” de antes

“Mazamorra caliente, que quema los dientes”. Los vendedores ambulantes de la colonia ofrecían el tradicional postre de maíz con leche y azúcar con este conocido pregón. Pero la gastronomía criolla de hoy tiene otras formas de festejar el 25 de mayo: son numerosos los hoteles porteños que preparan un menú especial, desde Sofitel La Reserva Cardales -un cinco estrellas en las afueras de la ciudad que sugiere una estadía del 24 al 25 con cena y almuerzo patrio (8.405 pesos para dos adultos y un menor de cinco años)- hasta el Panamericano, cuya propuesta incluye empanadas tucumanas, humitas, pastel de amaranto mazamorras y arropes, sin olvidar un locro contemporáneo (foto) con crema de legumbres, taco de panceta fondant, sal de chorizo colorado y perlas de calabaza (420 pesos por persona).

Sabores criollos. Restaurantes y negocios gastronómicos porteños ofrecerán delicias típicas.

Plus

Caras de la historia

La historia en retratos puede seguirse en varios museos porteños: el famoso daguerrotipo de San Martín ya anciano está en el Museo Histórico Nacional, así como los óleos de Belgrano y Moreno que reproducen todos los libros de historia. La litografía más conocida de Cornelio Saavedra, por su parte, se encuentra en el Museo Saavedra. En el Museo de la Reconquista (Tigre) está el retrato de Santiago de Liniers.

Manzana de las Luces 

Las calles Bolívar, Moreno, Alsina, Diagonal Sur (Julio A. Roca) y Perú delimitan la Manzana de las Luces, que concentra gran parte de la historia colonial porteña aún en pie. Allí se encuentran el Colegio Nacional de Buenos Aires (ex San Carlos) y la iglesia de San Ignacio (la más antigua de la ciudad). Hay visitas guiadas de lunes a viernes a las 15 y los fines de semana, a las 15, 16.30 y 18.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR: Córdoba-Buenos Aires, desde 1.800 pesos (ida y vuelta) por Aerolíneas Argentinas. Pasaje de subte (obligatorio tener tarjetas Sube o Monedero): 4,50 pesos. Pasaje de colectivo: seis pesos. Taxi: bajada de bandera 20,20 pesos y, luego, dos pesos cada 200 metros.

PASEOS: Museo del Cabildo (Bolívar 65), bono contribución de 15 pesos. Museo del Bicentenario (Paseo Colón 100), entrada gratuita. Museo Nacional del Traje (Chile 832). Zanjón de Granados (Defensa 755), visitas guiadas túneles y misterio: 130 pesos. Museo Histórico Nacional (Defensa 1600), entrada 20 pesos.

GASTRONOMÍA: Pulpería Quilapán (Defensa 1344) organiza locro patrio el 25 de mayo. También, empanadas tucumanas o de humita (42 pesos) y tortas fritas (49 pesos). La Junta de 1810 (Avenida de Mayo 639): empanadas criollas y pastelitos, además de pizza y minutas. Panadería Cosas Ricas (Perú 1085). Los Trujillanitos (Corrientes 3564) es un restaurante peruano para probar mazamorra morada.

ALOJAMIENTO: un hotel bien céntrico cercano a las líneas de subte (casi todas desembocan en la Plaza de Mayo y cercanías) es el Savoy (Callao 181; desde 1.250 pesos la noche, habitación single o doble). Otras opciones: Intercontinental (Moreno 809; desde 2.047 pesos la habitación doble) y el Castelar (Avenida de Mayo 1152; hasta el 30 de junio, promoción para dos adultos y un menor, desde 1.119 pesos la noche).

MÁS DATOS: www.turismo.buenosaires.gob.ar

Ingresar un comentario

happy wheels